6/06/2011

¿Y tú de quién eres?



Te quise callado, quizá divertido,
te busqué en la calma y en sueños cansados
mas no te encontraba, desaparecido,
y cuando lloraste supe equivocados
deseos y anhelos, soltaste un bufido,
chillaste a tu antojo, mostraste afilados
lengua y perorata. Me tienes dolido,
esfuerzos baldíos, deseos robados.

Maldito poema que haces lo que quieres,
tristeza por risas, pasión por agravios,
yo pongo mañana y tú atardeceres,
digo tonterías y tú hablas de sabios,
busco romancillas y tú misereres,
mis versos callados chillan en tus labios.
¿Por qué me haces esto, quién demonios eres?

P.S. La imagen: Regreso del hijo pródigo, de Il Guercino.