6/18/2011
Lejos V
Tapiz de capotes rojos,
rojos los vientos melosos,
granas las risas del cuco,
carmín de besos sabrosos.
Roja la muerte del día
de escarlatina irisada,
todo se convierte en rojo
de amapola engalanada.
Bermellona primavera
que encrespa la sangre roja
en mares de espuma tinta
que un ardiente toro arroja.
Y tras sus rojos pitones
va tu pena desangrada,
roja tu boca que grita,
roja yegua desbocada.
Pues ni las capas granadas
ni las rojas amapolas
llenan las ubres rosadas
de madres rugiendo a solas.
Triste roja primavera
de desgarros señalada,
heridas crudas de fiera,
flor de fuego, abandonada.
La imagen: Busto de mujer con sombrero, de Pablo Ruiz Picasso.
6/15/2011
El Infiel
Hoy he sido infiel, pena y desgracias caigan sobre mí, he pecado, he roto lo que jamás debí romper, pero la lejanía, ah, la lejanía nos arrastra a comportamientos desdichados, inmorales, aberrantes, penosos en grado sumo.
Y lo que es peor, la conciencia me remuerde tanto que tengo que confesarlo, mi mente es incapaz de enterrar el hecho en la neurona más profunda y cortar sus axones, no, tengo que contarlo, incluso publicarlo de forma vergonzante, me es imposible soportar como un hombre hecho y derecho mis errores.
Y cuando uno se decide a ser infiel es mejor que sea con una persona joven, que el pecado merezca la pena, porque aunque el riesgo de no estar a la altura es mucho mayor la adrenalina corre a raudales por las venas, adrenalina por el miedo al fracaso y por la esperanza de éxito, y eso, a estas alturas, es una bendición.
Y os confieso, otra confesión, que, pese a la adrenalina, a la juventud y a lo que sea, al final uno se arrepiente, al final uno se da cuenta de que Lo de Siempre es Lo Mejor, con mayúsculas, dónde va a parar, tener que mezclarse con la juventud deja un regusto amargo, aquello que uno fue y ya no es, agua pasada que aún mueve los molinos, ...., bendita sea la rutina, benditos los tiempos actuales, bendita la edad que nos toca vivir.
Haceos a la idea, la autarquía, el ir a la tienda de raquetas a jugar dos horas contra la máquina, el golf en soledad, las cenas acompañado por Asimov y la química, ..., todo ello me arrastra a la infidelidad, y no lo he podido resistir, he pecado, por Dios que lo confieso, he pecado.
En definitiva, os tengo que confesar que he cambiado de psiquiatra, le he sido infiel, ahora juego al tenis con un pipiolo de Chicago, y encima, pobrecito mío, le curro pese a todas sus clases carísimas, pese a toda su juventud, pese al calor húmedo y asfixiante, mis cuarenta machacan a sus veinte, lástima de vida, ya nada es lo mismo, donde esté JD que se quiten los pipiolos, aunque el riesgo genere adrenalina.
En fin, de momento, infiel o no, el Capitán juega al tenis como los ángeles, aunque peque como los demonios, pero claro, no se puede ser perfecto, esa pretensión sería sin duda considerada como un pecado capital, soberbia pura. Aunque la verdad es que lo que fue soberbia fue la paliza que di al pipiolo porque, como dijo San Agustín, si nadie me lo pregunta sé lo que es el tiempo, pero por favor, no pidan que lo explique, sólo sé que a veces parece que no hubiese pasado.
P.S. La imagen: Custodia Romero, de Alfonso Grosso.
6/13/2011
El Huevo de Colón
La muerte, dolor de los vivos,
se agarró a su pelo
dejando una pringue de hiel,
untuoso velo
que no hay detergente que limpie
por más que el anzuelo
de dichas futuras o incluso
el brillante cielo
le añada fosfatos, perfumes, ...
Que busque con celo,
que compare, ¿algo mejor?,
¿champú para el duelo?,
que compre si encuentra, angustia,
fatal desconsuelo
que encoge las almas, tan caro,
comercial desvelo.
P.S. La imagen: El fado, de José Malhoa.
6/09/2011
Badúm, el pelotero
Nueva entrada de la etiqueta "Personajes", recordad, personajes que reflejan a otros muchos con acusados y peculiares rasgos en su personalidad, caracteres que en cierta medida compartimos todos, unos más y otros menos.
Y de nuevo os animo a pensar en alguien cercano que os recuerde a "este personaje", y de nuevo os pido que lo hagáis de forma compasiva, y por Dios, no os sintáis identificados con esta figura, todo es absolutamente virtual.
En fin, aquí tenéis hoy al sexto "Personaje", ¿podéis ponerle Nombre, con mayúsculas?.
Ahí viene Badum,
viejo escarabajo
carcasa de orgullos,
brillante badajo
buscando campana,
negro, bocabajo
mirando de frente,
jactancia a destajo
que vende, valiente,
con gran desparpajo,
quizás inconsciente
de ser el guindajo
que mueve la mugre
y busca agasajo
en heces de otros,
un triste pingajo.
P.S. La imagen: El prestidigitador, de El Bosco.
Y de nuevo os animo a pensar en alguien cercano que os recuerde a "este personaje", y de nuevo os pido que lo hagáis de forma compasiva, y por Dios, no os sintáis identificados con esta figura, todo es absolutamente virtual.
En fin, aquí tenéis hoy al sexto "Personaje", ¿podéis ponerle Nombre, con mayúsculas?.
Ahí viene Badum,
viejo escarabajo
carcasa de orgullos,
brillante badajo
buscando campana,
negro, bocabajo
mirando de frente,
jactancia a destajo
que vende, valiente,
con gran desparpajo,
quizás inconsciente
de ser el guindajo
que mueve la mugre
y busca agasajo
en heces de otros,
un triste pingajo.
P.S. La imagen: El prestidigitador, de El Bosco.
6/06/2011
¿Y tú de quién eres?
Te quise callado, quizá divertido,
te busqué en la calma y en sueños cansados
mas no te encontraba, desaparecido,
y cuando lloraste supe equivocados
deseos y anhelos, soltaste un bufido,
chillaste a tu antojo, mostraste afilados
lengua y perorata. Me tienes dolido,
esfuerzos baldíos, deseos robados.
Maldito poema que haces lo que quieres,
tristeza por risas, pasión por agravios,
yo pongo mañana y tú atardeceres,
digo tonterías y tú hablas de sabios,
busco romancillas y tú misereres,
mis versos callados chillan en tus labios.
¿Por qué me haces esto, quién demonios eres?
P.S. La imagen: Regreso del hijo pródigo, de Il Guercino.
6/03/2011
El Silencio del Poeta
Queda escrito en su piel, que se desprende,
queda impreso en sus labios, descarnados,
San Patricio enrocado contra el duende
va dejando sus sueños desterrados.
Fluye el cosmos y piensa que le aclama,
pobre iluso que sueña con ser astro,
un brillante retazo de la fama
que se pierde sin huellas y sin rastro.
Y cuando al fin recibe la llamada
de ese cielo que a todos nos reclama,
juramento y promesa envenenada,
se resiste a ser pábilo de llama.
Pero es tarde, baldías sus ofertas,
baldíos sus anhelos, sus poemas,
sus versos, sus estrofas ya desiertas,
voz sin aire, agravios y anatemas.
Ya el silencio circula por sus venas
y una sopa de rimas se derrama,
disonante, fundida en las arenas,
fue alma y es polvo, ay de mi Alhama.
P.S. La imagen: La muerte del Maestro, de José Villegas.
5/23/2011
Cerca I
Soñaba la niña con sueños sin fin
y acunaba besos de azul ultramar,
los brazos morunos del blanco jazmín
rozaban sus áureos cabellos sin par.
Sus ojos felices de clara mirada
reían, brillaban, jugando a jugar,
mostraban reflejos de pícara hada
volando entre espejos que saben hablar.
¿Con qué sueñas, niña, con rosas de oriente,
con celestes labios de tierno besar,
quizá con jazmines cubriendo tu frente
o con vientos suaves que te han de peinar?
Otros ojos viejos te miran, princesa,
y ríen y lloran viéndote soñar,
pues tus hechiceras canciones de fresa
son para tu padre la sal de la mar.
P.S. La imagen: Niña con regadera, de Renoir.
P.P.S. A la vista de los versos anteriores es fácil averiguar qué libro he estado leyendo en el avión, y cuando llegué a determinado poema me dije "esto soy capaz de imitarlo, y será fácil", y así fue, salió el poema del tirón, aunque os reconozco que haciendo trampas, yo tengo en casa a mi Niña Rosa Pink, y así no tiene mérito.
5/17/2011
Lejos IV
Qué torpes son tus besos,
se distancian de mí y se desorientan,
no saben llegar lejos por los cables,
caminos inconexos que aparentan
cercanías de sueños alcanzables.
Qué torpes, tus caricias,
que viniendo hacia mí ya no son mías,
¡qué no lo son!, se rompen y fragmentan
en pantallas que muestran fantasías
que se escapan, que el alma desalientan.
Qué torpes, tus suspiros,
que aparecen de pronto, bulerías
que atruenan en mi mente desbocada,
bailando con eternas armonías
al ritmo de tu pena enrabietada.
Qué torpes, mis mejillas y mis labios,
mis ansias, mis anhelos tan complejos,
mis promesas baldías, mis agravios,
qué torpe vine yo, ahora tan lejos.
Qué torpes, mis amores.
P.S. La imagen: Biombos con pinos entre niebla, de Hasegawa Tohaku.
5/16/2011
Lejos III
It doesn’t matter what they could say, it’s not the melting ice,
it doesn’t matter what they could think, it’s not the storming sky.
It doesn't matter to anyone, but it’s my heart crying,
my tears are flooding the Mississippi while a tornado blows in my brain.
P.S. La imagen: Agnus Dei, de Zurbarán.
5/14/2011
5/06/2011
La niña torera
La luna es un toro albino
que viene a ver a la niña
y su reflejo argentino
la acompaña en la campiña.
Verónicas de cartel
la niña ofrece a la luna
y ésta se vuelve burel
destellando en la laguna.
La niña se va a dormir
y la luna queda triste,
aún no se quiere ir
y en acompañarla insiste.
P.S. La imagen: Niña en la playa, de Sorolla.
P.P.S. Para mi ahijada Mela, la más torera.
5/05/2011
Pobres Gepeeses
Ya en una entrada anterior os comenté que mi relación con Erica era, cuanto menos, compleja, diría que casi de amor y odio, y que eso hace que la pobrecita se pase la vida, ¿o quizá sería mejor decir “su” vida?, recalculando, ya que suelo ser impredecible y mi camino lo fijo yo, faltaría más.
Pues bien, el otro día mi Reina Mora me dijo que "tenía a todos los que me rodean como a Erica, recalculando, que nadie sabe nunca por dónde voy a salir; que lo mismo renuncio a todo que alcanzo la luna; que lo que para otros es premio gordo yo lo considero un engaño porque la coma prometida no está; que a veces me ofrecen la gloria y yo la desprecio, y otras en cambio acudo encantado a la llamada del viento; que nado a contracorriente, viviendo como un viejo con mente de niño; que me creo que tengo veinte años y pido que me traten como a un adulto"; en definitiva, que soy un extravagante convencional.
Y cuando escuché semejante sarta de improperios me quedé perplejo, ¿sería verdad?, ¿me he convertido en un asocial incapaz e inadaptado, con un comportamiento sorprendente y en ocasiones sorpresivo?, e inmediatamente mi mente, mi mente estructurada “a mi manera”, empezó a cavilar, a analizar las palabras hirientes con las que me habían acribillado, y llegué a la conclusión que eso no era cierto, en absoluto.
La dura realidad es que mis criterios son claros, poco cambiantes, y en base a ellos tomo mi camino, ¿y qué pasa si no son convencionales, si puedo renunciar al oro por el moro, o por mi Reina Mora, mejor dicho?, ¿y qué si me importa más la cima que la gloria, si pesan más las ansias que la calma, lo por venir que el pasado, …?
Ya veis, claridad pura, el problema es que parece que se necesita una Rosetta para traducirme, pero bueno, es que no me gustan las milongas, prefiero el tango partío, que casi es flamenco milonguero pero no lo parece.
La imagen: Los Comuneros Juan Bravo, Padilla y Maldonado en el patíbulo, de Antonio Gisbert.
5/03/2011
Miña Terra
Hoy no me puedo resistir a traer a este Palenque unos versos de Rosalía de Castro, para disfrutarlos, quizá sufrirlos y seguro llorarlos.
Aquí están:
Adiós, ríos; adiós, fontes;
adiós, regatos pequenos;
adiós, vista dos meus ollos;
non sei cándo nos veremos.
Miña terra, miña terra,
terra donde me eu criéi,
hortiña que quero tanto,
figueiriñas que prantéi,
prados, ríos, arboredas,
pinares que move o vento,
paxariños piadores,
casiña do meu contento,
muíño dos castañares,
noites craras de luar,
campaniñas trimbadoras
da igrexiña do lugar,
amoriñas das silveiras
que eu Ile daba ó meu amor,
camininos antre o millo,
¡adiós, para sempre adiós!
¡Adiós, groria! ¡Adiós, contento!
¡Deixo a casa onde nacín,
deixo a aldea que conoso
por un mundo que non vin!
Deixo amigos por estraños,
deixo a veiga polo mar,
deixo, en fin, canto ben quero . . .
¡Quén pudera no o deixar . . .!
Mais son probe e, ¡mal pecado!,
a miña terra n'é miña,
que hasta lle dan de prestado
a beira por que camiña
ó que nacéu desdichado.
Téñovos, pois, que deixar,
hortiña que tanto améi,
fogueiriña deo meu lar,
arboriños que prantéi,
fontiña do cabañar.
Adiós, adiós, que me vou,
herbiñas do camposanto
donde meu pai se enterróu,
herbiñas que biquéi tanto,
terriña que vos crióu.
Adiós, Virxe da Asunción,
branca como un serafín:
lévovos no corasón;
pedídelle a Dios por min,
miña Virxe da Asunción.
Xa se oien lonxe, moi lonxe,
as campanas do Pomar;
para min, ¡ai!, coitadiño,
nunca máis han de tocar.
Xa se oien lonxe, máis lonxe . . .
Cada balada é un dolor;
vourne soio, sin arrimo . . .
Miña terra, ¡adiós!, ¡adiós!
¡Adiós tamén, queridiña . . .
¡Adiós, por sempre quizáis . . .
Dígoche este adiós chorando
desde a beiriña do mar.
Non me olvides, queridiña,
si morro de soidás . . .
Tantas légoas mar adentro . . .
¡Miña casiña!, ¡meu lar!
La imagen: Adolescencia, de Salvador Dalí.
3/19/2011
La Vía Vitae
Inicios con farolas que son una,
la carretera es una línea estrecha
y cada lado es el otro, la flecha
del tiempo se lanza desde la cuna.
Vista al frente, cual quintos de fortuna,
que tuercen los años, insatisfecha,
mientras el coche se arruga y cosecha
en el vidrio desgracias una a una.
Y acabamos en vías decadentes
con brillos que se alejan, divergentes.
La imagen: Lámpara de arco, de Giacomo Balla.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)














