2/09/2010

¿Cinco mil millones?


¿La vida? Mi vida
¿La familia? Mi famila
¿Los amigos? Mis amigos
¿El trabajo? Mi trabajo
¿El dolor? Mi dolor
¿La alegría? Mi alegría
¿Los otros? ¿... qué otros?


P.S. La imagen: El Hombre de la Calle, de Paul Delvaux.

2/08/2010

Mi Guía


Marcaste de mi esfinge el primer tramo
con juegos y cariño sin usura,
guiaste en el albor mi singladura
y siempre en la tormenta yo te llamo.

Ansiosa mocedad de inquieto gamo,
la sangre circulando sin mesura
difícil de parar, fuiste cordura
y en medio de la nada mi reclamo.

Forjaste los valores primordiales
con fuego alimentado en mil modelos,
bondad e inteligencia en todos ellos.

Seguros mis anhelos e ideales
se apoyan en tu amor, y aún en mis duelos
rebusco tu mirada y sus destellos.


P.S. La imagen: San José y el Niño, de Murillo.

2/06/2010

Minas de Huelva


El día que vayáis a Riotinto y sus cortas os quedaréis impresionados, no tengo duda ninguna. Sin embargo también hay otras minas, más pequeñas, recónditas, abandonadas hace décadas, explotadas con menor ansia, o con menos poder, que tienen un encanto especial.

Zalamea está poblada por sombras de esas minas escondidas entre encinas, jaras y dólmenes, simas sin fin, galerías misteriosas, curiosidad y miedo, peligro y atracción, la naturaleza que trata de recuperarse de sus heridas pero que no puede esconder sus cicatrices, en definitiva, una maravilla.

Montañas de colores,
grandes vacíos,
entrañas de la tierra
pintan los ríos.



P.S. la imagen: El Infierno, Canto XVIII, de Boticelli.

2/05/2010

La degradación


Mi hijo Ricardo, diez años, ya empieza a devolver las miradas femeninas que desde hace tiempo recibe, porque el puñetero es guapo guapo, y claro, eso va a ser en breve una fuente de problemas, no lo dudo.

El otro día me llama, me dice que está en casa de Adrián porque todos los amigos juntos van a hacer “una cosa”, y yo, como es natural dada mi actitud de padre comodón, perdón, quise decir confiado en el buen comportamiento habitual de mis hijos, no pregunte qué era esa “cosa”, me limité a decirle que a las nueve en casa.

A las diez me empecé a preocupar y llamé a casa de su amigo, y me respondió Adrián, que de forma sospechosamente rápida me pasó a mi hijo, pareciera que no quería hablar conmigo. Y Ricardo me pidió quince minutos más que concedí decidido a disfrutar del final del partido que estaba viendo.

Al cabo de ese tiempo llamó a la puerta y entró con rapidez amparado en las sombras del jardín, subió a su habitación, se duchó sin que hubiese que perseguirlo y se fue a la cama. Y yo en la inopia, sin sospechar nada, padre lelo donde los haya.

Y al día siguiente cuando volví de trabajar me esperaba mi Reina Mora y me dijo: “vete al parque a ver a tu hijo, te está esperando”. Cuando llegué vi a un niño con un peculiar pelado, a dos, a tres, ¡a cuatro!, ¡a cinco!, y por fin ¡a un niño que decía ser mi hijo!. Todos pelados igual, todos con similar pinta, si recodáis a Guille, amigo de Mafalda, pero con la parte posterior más rapada, podéis empezar a intuir lo que me encontré.

¿Y ahora qué hago?, estaban disfrutando como micos, presumiendo de pelado, “roneando”, … Total, que me estoy preparando para lo peor, pienso ya en piercings, en tatuajes, en camisetas sin mangas, en pantalones a medio culo, en horrendas zapatillas de deporte, …

Parece que es lo que me queda, y me estoy planteando el vestirlo todos los días con chaqueta y corbata, supongo que si el camino hasta el piercing se alarga, le costará más llegar, ¿no creeis?

P.S. La imagen: El Niño del Chaleco Rojo, de Cézanne

2/04/2010

La cárcel de las palabras


Dime algo que me llene
y vuelva los días más cortos,
que lleve olvido a mis penas.
Tráeme algo que me frene,
que tus frases sean abortos
para mis largas condenas.

Dime algo que descarte
toda opción para el indulto
y que al fin consiga odiarte.
Espero de ti un insulto
a ver si puedo olvidarte.

Dime algo, dime algo.


P.S. La imagen Pierrot, de Watteau.

2/03/2010

Los Gemelos


Cómo cambiamos, por Dios, cómo cambiamos, la vida se va y no lo notamos, ¿o sí? La realidad es que sigo creyendo que soy el mismo, no me doy cuenta que ya tengo, ¿42?. Cualquiera lo diría, si yo me siento como si tuviese 18.

Sí, es verdad que ya me duele más la espalda, que las sinusitis se encadenan, que peso algo más, ¿ocho, nueve kilogramos?, sí, puede ser, y el pelo ya no es el mismo, es más, yo diría que no lo he perdido (parcialmente, que conste que está en estado "interesante"), pero ciertamente ha migrado, y sin restricciones fronterizas (el cabrón, se aposenta donde quiere pero nunca donde debe).

¿Y las arrugas?, bueno, asumo que tengo alguna más, pero no muchas, ¿eh?, no muchas. Y juego al tenis casi igual de bien, o incluso mejor, que antes, o al menos eso me parece, y nadie me dice que no, pero claro, mis contrincantes han seguido el mismo proceso vital que yo (la verdad es que se conservan bastante peor, incluso su pelo ha migrado con mayor velocidad que el mío).

Sin embargo el otro día hubo algo que me hizo recapacitar, montaba en bicicleta con mis compañeros de tenis (pobres, cómo les duele perder conmigo) que por supuesto iban detrás, dónde si no, y uno de ellos dijo "mira, mira que gemelos tiene el Capitán, claro, así nos zurra, si llega a todo sobrado”.

Os tengo que confesar que tengo una piernas preciosas, es más, excelsas, incluso dignas de ser insignes, y se mantienen así desde que tenía ¿15 años?, con unos músculos bien marcados, muy bien marcados, y sí, mi respuesta fue automática, “pues imaginadme con 10 años menos, todo mi cuerpo era como estos gemelos, y además mi cabeza estaba muy poblada de rubios cabellos.

Y de pronto llegó a mi mente la cruda realidad, ya no soy el mismo, y qué cambio, qué cambio, aunque ya me conocéis, mi seguridad plena en mí mismo enseguida buscó una respuesta positiva: “qué buenas piernas tengo, y de lo otro ni hablamos, eso sigue perfecto.

Espero que el próximo cambio que note sea que los gemelos ya no son los mismos.

2/01/2010

Clasificación de Poetas


A mí me gustan las cosas organizaditas, que dejen poco márgen al error, y por tanto tiendo a tratar de identificar aspectos comunes y a clasificar. Y cuando pienso en los poetas hago lo mismo, y además veo que tienen las mismas virtudes y defectos que en el resto de los mortales, y como al fin por sus obras los conoceremos he pensado en distintos vates y he tratado de catalogarlos, dándole un cierto toque ..., en fin, vosotros mismos.

Creo que todos los que escribimos alguna vez versitos podemos vernos reflejados en alguna o varias de las estrofas, y los que leemos algo de poesía, aunque no escribamos, quizá seamos capaces de etiquetar a los autores que más nos gustan, aunque claro, a lo mejor si el autor está vivo y es cercano mejor no decírselo, no sea que se moleste.

Y no seáis muy duros conmigo, lo escribí en el ave con el móvil, probablemente me he dejado a muchos tipos de rapsodas fuera, o he sido injusto con algunos, quién sabe, si es así hacédmelo saber.


Dicen poetas egregios
que hay que escribir de pasiones,
que son dulces sus arpegios
e inflaman los corazones.

Llenan las blancas cuartillas
los tristes incomprendidos,
penando entre cien colillas
se auto contemplan dolidos.

Cien risas en un poema
y un gobernante jodido,
una letrilla blasfema
que sofríe al elegido.

Dios amado y Dios amante,
el místico arrebatado
expele con voz bramante
su visión del Adorado.

Trovador glosando gloria,
la muerte viene campante
y la batalla es la noria,
o Babieca o Rocinante.

Mucho vale quien me paga,
rey o ministro del ramo
construyo su egregia saga
y a un estrado lo encaramo.

Voy a arreglar vuestra vida
con ilustres alegatos,
dejad la estima dormida
y seguidme cual los patos.

Mi larga melena al viento,
desatada mi mirada,
soy un poeta violento,
mando en mí y en mi manada.

Cachondeo en la palabra,
risas llenan las pantallas,
me comparo con la cabra
y en colores ves tus fallas.

Soy escritor elegante,
extensos versos proscritos,
que te sientas elefante
cuando leas mis escritos.

Miradme en mi pedestal,
tanta lectura, tan culto,
escribo del bien y el mal
y al no entender te crees bulto.

Critico desigualdades
y me arrimo al poderoso,
desgloso calamidades
y subsidio mi reposo.


P.S. La imagen: Cincinato abandona el arado para dictar leyes a Roma, de Juan Antonio Ribera.

1/31/2010

Ahora, nada


La vida siempre fluyente
le llamó bien adorado,
se creyó un ser diferente
pero al fin le dio de lado
y fue la muerte riente
la que ocupó su pasado.


La imagen: La caída de Faeton, de Jan van Eyck.,

1/29/2010

¿Y ahora qué?



Dejó el corazón cerrado
con negras puertas latentes,
sentimiento masticado,
herido en múltiples frentes
el negro ardor pavonado
murió entre risas hirientes,
el volcán quedó apagado
y sufrió hasta lo indecente
cuando se vio rechazado.


P.S. La imagen: La Villa de Marmaids, de P. Delvaux.

1/28/2010

Historias de Modorra


Modorra era un hermoso país, hermoso pero pobre, sus habitantes acostumbraban a comer cuando podían, se habían adaptado a un clima duro, frío en invierno, caluroso en verano, y seco cuando no había diluvios.

Esa adaptación dio lugar a gentes trabajadoras, siempre rompiendo terrones en un campo pobre e ingrato que de vez en cuando les dejaba algo para comer y casi siempre decidía aliarse con la sequía para no dar nada.

En tiempos fueron valientes guerreros, por lo que habitualmente mantenían disputas con distintos países rivales siempre con el mismo resultado, unas veces ganaban guerras y otras las perdían, pero al final el contrario obtenía todos los beneficios, no se sabe por qué extraño artificio jamás sacaron réditos positivos de sus luchas.

Los modorrianos no solían tratar con extraños, ellos no tenían ni conocimientos ni medios para salir, y los extraños no venían, qué podían encontrar aquí, sólo de vez en cuando aparecía un loco con unos papeles que después se convertían en un libro de viajes sobre un curioso y diferente lugar.

Además sus gobernantes jamás acertaron, era difícil hacerlo tan mal, pareciera que durante siglos la mala suerte se hubiese cebado en el país, cuando no era un hechizado el rey era un felón con dirigentes a su imagen y semejanza, y si no aparecían facciones que peleaban entre sí pero que hacían sufrir a todos, lo que daba lugar a que no hubiese forma de progresar.

Por fin al cabo de siglos algo mejoraba, las relaciones con otros países se ampliaron, muchos habitantes de Modorra decidieron salir al exterior donde trabajaron duro como solían, progresaron rápidamente y ayudaron a sus familiares y paisanos introduciendo divisas, los modorrianos pudieron elegir a sus gobernantes, la educación se universalizó, Modorra participaba en una organización común con sus países vecinos, se veía la luz al final del tunel.

Pero la felicidad dura poco, uno de los ancianos modorrianos, memoria viva del país, me dijo un día "cada día más parecemos ser nuevos ricos, la pena es que ni siquiera somos ricos". Las nuevas generaciones de modorrianos vivían como reyes, sin pensar en que tenían que esforzarse para mantener lo que les dieron, que además se fundaba sobre pies de barro y requería refuerzos, pero claro, "la riqueza es madre de la pereza y abuela de la pobreza".


P.S. La imagen: Retrato de Carlos II, de Juan Carreño de Miranda.

1/26/2010

Soleá Bloguera



El blog fue liberación
mas con el tiempo ha resuelto
en una nueva prisión.

Quizá me creía Lope
o un Quevedo sin igual
pero al espejo veo un zote.

¿Las rimas de este Palenque
dices que te gustan mucho?
Menudo cerebro enclenque.

Hoy tengo ganas de bronca
¿lo habéis notado quizá?,
ha sido una tarde tonta.


P.S. La imagen: Pastor de la Mancha, de Arthur C. Michael, de su libro "An Artista in Spain"

1/25/2010

Gonzalo de Berceo Dixit


Cuando se lee lo escrito por algunos poetas considerados eximios no hay forma de entender el porqué es así, pero si se incluye una variable adicional, su capacidad de auto elogiarse, entonces el coeficiente de correlación sube casi hasta 1. Aquel que no consigue destacar por su calidad muchas veces lo logra gracias a un excelente departamento de "marketing". Si se analizan sus intervenciones televisadas, sus artículos, sus ... sólo se ve autobombo, es curioso.

Y la verdad es que no me parece mal, en el fondo la poesía no deja de ser una actividad humana como otra cualquiera, que requiere materia prima, trabajo productivo y venta, y discurre por los mismos caminos que otros sectores, ni más ni menos.

Es el tipo un poeta de gran “bibliología”,
con muy cultista prosa alábase a porfía
sapiente que al llenar de aire su biografía
presenta cual caviar sus versos de judía.


P.S. La imagen: El Rey en Todas Partes, de Adolph Menzel, perteneciente a la serie de cuadros sobre Federico el Grande.

P.P.S. Si no dixit esto, dijo algo parecido. En cualquier caso, dixi.

1/24/2010

Tempus Fugit


El ayer, que tanto costó, murió,
y el mañana se concibe brumoso
en este hoy triste y difuminado
entre partos y entierros. Tempus fugit


P.S. La imagen: El Nacimiento del Mundo, de Miró.

1/22/2010

Romance de la Luna (que tenía pelusilla)


Tuvo la culpa de todo
esa luna enamorada.
La engatusé con mi planta,
se prendó de mi mirada,
pidiome mi cabellera
que era brillante y dorada,
"que no le gustaba áurea",
celosa del sol cantaba,
"que había de tornarla en plata,
que se la diera prestada"
.
Una vez se la entregué
con gracia la acariciaba
y decidió que era suya,
dejó mi testa embozada
con los restos que aún perviven,
el bosque que la poblaba
se fue y nunca retornó,
mi prestancia quedó calva.

¡Qué triste es el desengaño
si te roban la esperanza!


P.S. La imagen: Noche de Luna, de Kandinsky.

P.P.S. Por tanto la respuesta a la adivinanza de ayer era ... la Luna.

P.P.P.S. Y que conste, incipiente, lo que me hace especialmente interesante y atractivo.

1/21/2010

Legión de Roedores


Estoy en Missouri de nuevo, donde la mente sufre curiosos cambios debido al jet lag, la adaptación al flamenco sioux, las copiosas y picantes comidas y las Budweiser, y entonces se escriben cosas peculiares que quizá debieran quedar ocultas para siempre. Aquí os dejo una espinela que contiene un simple acertijo. La pregunta es ¿a qué hace referencia?

Vino un día sin aviso
y se implantó en mi cabeza
atacando con vileza
al que se creía Narciso,
y mi orgullo huyó sumiso
ante brillantes fulgores,
fue legión de roedores,
fue una epidemia de hambruna,
dejó mi esperanza ayuna
y en el alma, resquemores.


P.S. La imagen: Autorretrato, de Francisco de Goya.